jueves, 25 de junio de 2009

HORMONAS ELECTORALES


Esto de lidiar con las hormonas es un verdadero problema.

Justo ayer que fui a comprar mi desayuno, un café latte vainilla, caminaba cuando me encuentro con una cuadrilla de parques y jardines cortando un árbol que tiene años en mi vecindario, tantos o más que yo.

Entonces recordé a mi madre, que tiene la función de notimex dentro de la estructura familiar, diciendo:
- Fijate que Jorge, anduvo recorriendo las calles y cuánto vecino se acerco a pedirle un favor, inmediatamente hablaba por su celular y les prometía que al día siguiente lo arreglarían ¡hasta Paola se acercó a pedirle empleo! y Jorge le dio su número de celular.

He de confesar que desde que vi su fotografía en un espectacular camión urbano, sentí unas ganas tremendas de llorar. Lo recordé de niño, eran cuatro hermanos que vivían unas cuantas casas delante de la mía, su padre los abandonó y su madre tenía que trabajar todo el día; ellos para poderse ayudar sacaban una mesita de madera con dulces y los vendían, fueron muchas las tardes en que él debía darse por satisfecho con solo mirar, ya que si jugaba con nosotros nunca faltaba el listo que hacía uso de la frase : la ocasión hace al ladrón.

Recuerdo esa escena y me dan unas ganas tremendas de llorar ¿cuántos niños pasan infancias así? ¿será él quién de verdad haga por esas infancias arrebatadas?. Lo veo en una pancarta e inmediatamente pienso en el niño que fué y que debería ganar las elecciones. Pero después recuerdo que cuando estábamos en prepa el día de mi cumpleaños no lo invite a mi fiesta y él supo que fue el único excluido... Los porques son una maraña extraña, son ese tipo de sentimientos que rara vez nos atrevemos a aceptar en nosotros, pero básicamente: hacer leña del árbol caído.

Entonces dejo de derramar lágrimas por el niño que no fue niño y me entra el miedo
- ja ja ja si seguro, me digo, seguro se desquitará ahora por no invitarlo a tu cumpleaños.

Después pienso: ¿y no será que se desquita de todo el mundo que no lo dejo ser niño? Y ¿si todos nuestros políticos fueran eso, niños queriendo cobrarse los malos tragos? Tal vez así entenderíamos porque tantas malas roñas hacia el pueblo al que se deben, tal vez, visualizándolo como una relación amor-odio se explicarían tantas y tantas brutalidades.

Lo cierto es que la Colonia Independencia en Guadalajara quedó desarbolada y aún no sé, si Paola ya tiene trabajo. Y si, seguramente son mis hormonas las que me hacen llorar cada que miro a Jorge en alguna esquina.

jueves, 18 de junio de 2009

FIEL COMPAÑERO

¿Qué me pasa? es como si las palabras perdieran sentido y fuerza, son incapaces de generar emoción alguna en mi.

Salí con él, como primera cita terminamos en un motel, él fue directo y yo no quise jugar a la difícil, ¿para qué? después de todo ambos lo queremos y no encuentro un porque perder tiempo en juegos de palabras.

El problema no son ellos, creo que el problema soy yo. No veo para que hablar de un futuro, si absolutamente nadie es dueño de ello; puedo gozar con él hoy, mañana nadie sabe. Y las bellas palabras son huecas; nadie te diría que estas deforme o malhecha si te está tirando ¿o si? .

Me cansé de toda esa maraña de emociones, desde que queda uno de verse hasta la búsqueda de la combinación ideal del qué ponerse... no muy elegante pero tampoco fachosa, sugerente pero no urgida, sexy pero no vulgar... ¡estoy harta de ese jueguito!.
Del irte a casa y pasarte horas tratando de imaginar como será después, si él se enamorará de ti, si realmente le gustas o no... Esto soy yo y quién pueda digerirlo ¡que bien!.

Todo sucedió de forma rápida, cuando menos pensé estaba recostada a su lado escuchándolo cavilar sobre su vida, su futuro, su historial clínico, sus miedos, sus angustias. Me abraza y habla de la grandeza de estar acostado abrazando el cuerpo de una mujer bella.

He estado pensando ¿que ha pasado conmigo? ya no me dice nada ver una mirada de admiración, no me conmueven los halagos, ya no creo en proyectos de pareja. No me inquieta si me va a volver a buscar o no. Recostada inhalo de mi cigarrillo, creo que me generaría más angustia dejar de fumar que si me vuelve a llamar.- ¡Cigarrillo mío, realmente tú eres mi único acompañante, siempre has estado cuando te he necesitado!

CAMBIAR

Pues si, me estoy divorciando por segunda vez. No pude más, se lo dije hasta el cansancio:
-Mira güero, cambia. Lo que tienes es patológico y yo a esta edad no voy a andar con esas cosas.


Siempre he gozado de atender bien a un hombre, siempre que llegaba del trabajo el güero, lo recibía con su cubita. Luego cenábamos juntos y en general la pasábamos bien. Los viernes salíamos a cenar y a bailar.

Pero llegó el día que me colmó, ¡oye mi niña! ¿puedes imaginarte que me tenía que sentar viendo hacia la pared?

Al principio no capté lo que pasaba; una noche que salimos a cenar se levanta todo encabronado y me ordena que nos vayamos de inmediato, porque el tipo de a lado me miraba demasiado. Y yo, la muy pendeja sin reaccionar ni saber que hacer, le seguí y salimos del lugar.

Y fue una y fue dos y dije hasta aquí.
- ¡Levántate y vámonos de aquí, que ese cabrón te está viendo!.
Casi escuche el “clic” del botón que me encendió, llamó al mesero y cuando mi güero iba a pedir la cuenta pedí un wisky doble –nos vamos madres, ahora te sientas tú aquí y soy yo quien domina la escena. Nos iremos hasta que yo diga y llegando a casa recoges todo y te me vas.
- Ay que mala eres, no te pongas así mira que yo te quiero mucho.
- Si soy mala, muy mala... Requetemala y así me va mejor.
Estoy a una firma de terminar el tramite y en dos semanas me voy de vacaciones a Puerto Vallarta.

viernes, 12 de junio de 2009

UNA VIDA DE PAZ Y TRANQUILIDAD

Y ahí voy yo de nalgas prontas!
Él me dijo: -quiero darte paz, tranquilidad; lo que te ha faltado es un hombre de tu calibre.

Y yo sin pensarlo dos veces caí redondita, nadie había hecho nada por mi antes. Una vida nueva me espera; creí muy ingenua.

Me hablaste de los terrenos ganga que te vendía tu compadre Diego, ¡fui tan féliz pensando en nuestro futuro tranquilo!

Diego nos ha llevado a la mierda, con su gran negocio nos hundió sin un mínimo de culpa apuñalo la espalda de su compadre y terminó con nuestro gran proyecto de futuro.

- No compadre, ya vera que ganga le estoy vendiendo.

Si, ¡Que ganga!... unos meses de furor por años de trabajo y sacrificio, todos los sueños de una vida tranquila se diluyeron en el río que atravesaba el terreno ganga éxito.

Mientras miro de soslayo al sujeto que se asea en el baño, fumo acostada en la cama. ¡Que ganga!, vuelvo a recordar maldita palabra.

¡Ganga mi vida!, que ahora por un puñado de billetes comida, sobrevivo esperando que cliente tras cliente por un cachito de orgasmo me den lo que tu un día prometiste: tranquilidad.

SER OTRA


Después de siete años de noviazgo decidí no hacer sufrir mas a mi noviecito.

Pensé: viene el cumpleaños de Paco y por seis cumpleaños lo he hecho sufrir al pobre celebrándoselo a lo grande, obligándolo a pasarla con sus amigo tomando chelas y asando carnes; seis años sin respetar su gusto de pasar inadvertido y estar metido en casa tranquilamente.

Este año seré otra!, pensé. Y con soundtrack en mi cabecita de hoy voy a cambiar me llene de orgullo por mi sabia decisión
-Este año no haré ninguna reunioncita, no lo abrumaré con detallitos cursis y regalitos.

Que bien me sentí, por fin yo Ana estaba en el camino correcto de ser una mujer de temple, de carácter. Por fin estaríamos sin problemas absurdos creados por situaciones absurdas.

Llegó el día del cumpleaños y yo siendo fiel a mi misma, no hice nada.

Al llegar la noche, me llama mi amor. Me reclama de ya no quererle, por no celebrarle su cumpleaños, me hecha en cara como todos los años anteriores siempre lo festeje y ahora se da cuenta de mi desamor por mi escasa celebración a tan importante día para él.
Solo pude decir: -Mira Paco, sigue así y más menos te voy a querer!