lunes, 26 de octubre de 2009

PALOMA NEGRA



A mi me cuesta bastante tomar decisiones, no porque no tenga idea de ello, más bien porque siempre veo pros y contras y siempre siempre siempre, me pierdo divagando y viendo los pros de ambas opciones; así que casi siempre si termino decidiendo algo es más porque las cosas fueron llevandome a ello.

Además esta cabecita mía que tiene el don de hacerme imaginar hasta lo inimaginable; cuando inicié con mi hermana Mariana el negocio de cosméticos apenas empezaba a hacer mis primeras incursiones e inmediatamente me vi en una super oficina con ventanales inmensos y yo vestida de traje negro con telefono en mano y decidiendo una y mil cosas. O también una noche que JL me llamó para avisarme que llegaría mas tarde porque había llegado a redacción unanoticia nueva que debía salir al día siguiente... no sabes, yo ya lo veía en un "antro de mala muerte" con una vieja tetona sentada en sus piernecitas, ja ja ja Me hirvió la sangre en un segundo, esperé media hora, mientras,  subía y bajaba las escaleras como mil veces para bajarme el corajazo. Y entonces marqué a su trabajo, JA ahora si lo encontraría con las manos en la masa. NO, no fué así, JL cansadisimo contestó. Entonces si ya más tranquila lo esperé mientras preparaba la cena.

Yo en lo personal, he batallado para decidir si quiero ser una mujer sola, clavadisima del trabajo; que se me da rebien, soy la tipica que es féliz en la oficina decidiendo y resolviendo situaciones o quedarme en casa a cargo de las labores domesticas (que vaya que son muchisimas) y seguir con lo del micronegocio de los cosméticos y el proyecto de OPERA mundi. Lo bueno de trabajar es que te puedes botar comprando zapatos, como loquita sin complejos de culpa, porque diganme ¿quien tiene todos los zapatos que necesita? a verdad, nunca son suficientes... Porque a mi e lo personal si se trata de gastar la lana que yo genero no me da empacho.

Creo que lo más dificil de la mujer actual, es que se ha maltratado tanto tanto la imagen de mujer de alguien hablando claro ama de casa, que ninguna ni por error confesaria que a veces se ilusiona con ella.

En fin, a ver a donde llego.

Puede alguien decirme ¿porué la mayoría de canciones y poemas estan inspirados en las viejas lagartonas y cabronas y no en las dociles amitas de casa?

jueves, 8 de octubre de 2009

AUNQUE LA MONA SE VISTA DE PRADA, AMARGADA SE QUEDA



Bernardo me platicaba del drama que había vivido por llevar amablemente de shoping a Miss Lolita, y es que en cosas de mujeres siempre se batalla.
Me dio taquicardia nomás de recordar ese momento tan critico cuando de un tirón subes la cremallera del pantalón y miras al espejo; si todo se ve bien y en su lugar (cosa que es rarísima) sales gloriosa y haces una minipasarela en los vestidores. Pero si el pantalón, por algún “defecto de patronaje” tiene el mal tino de verse mal, es el fin del mundo.
Yo hacía toda una escenificación de Godzilla invade Nueva York, Paris y Milán de un chingadazo e iniciaba mi momento de master blaster, primero las preguntas incómodas como: ¿estoy gorda?, ¿te gusta alguien más? Hasta la afirmación: lo que pasa es que no soy tu tipo, yo no sé que haces conmigo.
Recomiendo en esos casos “noviecitos de alguien” no perder la calma, acariciar el cabello de la Godzilla amada y darle uno que otro besito a la gárgola en cuestión. Porque, si como mi hermano, se les ocurre dar sugerencias de cómo podría verse mejor la criaturita amada... seguramente terminarán siendo hasta acusados de infieles, braguetas felices y demás clases de sustantivos que una suele usar contra su género. Cualquier intento de sugerencia de su parte siempre será visto como inicio de dominio machista.
Por demás recomendar que nunca de los nuncas, nunquisimas, traten de usar ejemplos en vivo, so pena de que sin darse cuenta el ejemplo viandante resulte un forrazo y termine por derrumbar el frágil equilibrio con el que una cuenta en ese momento panchistico., sino pregúntenle a Berna como sus buenas intenciones terminaron con lo que pudo ser una buena tarde de entrepiernas.
La gran realidad es que ninguna vieja es 100% feliz con su cuerpo, siempre encontramos un punto que enmendar y quien se fleta los dramonones es el novio en turno, ¿o no?
Alguna vez me dijeron que mi problema era que me vestía para las otras mujeres y que rara vez una mujer se viste para agradar a los hombres.
El susodicho tenía razón. Las boquitas rojas, los ligueros, las medias, la ropa que no exhibe pero sugiere; sigue siendo más un top para el género masculino que el femenino.
Pero el aceptar que un hombre tiene razón en ello atentaría mi idiosincrasia femenina, aunque seguramente hubiera evitado tardes completas de silencio total, pataletas a medio vestidor y malos momentos en centros comerciales.
Al final algo he de aceptar: las mujeres no somos para ser comprendidas, sólo aceptadas...
¿Someone only can accept me?