lunes, 26 de septiembre de 2011

Gracias Ruben Sosa

POR Ruben Sosa


Hoy se termino la mascarada
llueve, y no hay fiesta fuera

Hoy mi estrategia es ser yo
sin palabras de mas, ni de menos

Hoy simplemente tengo un plan
mi plan es; ser feliz, solo eso, solo eso...

Quiero caminar, mojarme, ir aquí y allá sin fronteras, caminar descalzo, sin grilletes, sin nada en mi mochila que este de más, !brincar en un charco! sin pensar si así me quieren, o si me querrán así más.

Hoy tomare decisiones sin miedo, sin temor, sin pensar en juicios, libremente.

Hoy será aquí y ahora, sin dejar nada para después, hoy no hay un mañana.

Hoy solo quiero mirar la lluvia, y pensar que tal vez, solo tal vez, mañana amanecerá otra vez nu
blado.

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Rabia

POR Karini Apodaca

Comencé en esto de los blogs como un proceso catártico, después llegó una avalancha que no supe manejar y finalmente llegó la auto censura.

La naturaleza de mi espacio obedece solo a escribir lo que pienso y siento... Pero había que callar, porque lo que pensaba podía ofender al que un día fue mi pareja, al que un día dijo sentirse orgullosos de mi, pero que no tuvo cara para mantener su postura públicamente. La sentencia del "¿que va a pensar mi ex-mujer?" se hizo permanente.

Que hueva me doy.

Sufro el gran mal de no soportar cualquier clase de control, intente, vaya que intente, que funcionara. Pero no.

Tal vez estar sola es el destino de las personas que se niegan a doblegarse, de las que podemos decir que conocemos el sabor de la rabia que provoca retirarse aún intentándolo todo y con angustia ver como la otra parte no hizo el mismo esfuerzo.

Lo sé, los días sanarán las heridas y la vida sigue, no se detiene a contemplar el dolor de nadie.
Ésta es mi última noche en la casa que habité por casi tres años, una vez más la sentencia señala como culpable mi intensidad, mi ideal del todo o nada, pero ¿porqué debo conformarme con migajas?

NO puedo dormir, no me da la gana, aunque se que mañana sentiré la fatiga del sueño...

¿Porque una puede darse por completo? ¿Que faltó para que funcionará?

martes, 6 de septiembre de 2011

Ni de aquí ni de allá

POR Karini Apodaca


No lo levantes! Grito mi madre cuando estaba a punto de recoger el polluelo que piaba desvalido en el suelo. ¿Por qué no? Respondí, mientras la cría, panzona y con uno que otro plumín abría el pico, para seguir su clamor.

Porque es un agrarista, y si lo tocas su madre ya no lo levantará porque lo contaminaste con tu aroma.

A casi tres años de vivir en ésta gran ciudad, mi acento tapatío aún me delata, vivo en una ciudad que no es la mía y la que es mi ciudad, no me reconoce ya.

Contaminada. Quedé invadida del aroma a vida corriendo y de la facilidad que aquí encontré para ser tal cual soy. No son ideas mías, las mujeres y hombres que las habitan son diferentes en sus costumbres y no creo que un día se igualen.

Meses adelante me encontré el polluelo de una cocochita, ésas aves que son como palomas callejeras, sonriente llegué a casa con ella entre las manos, mi mamá sentenció "No te vayas a llenar de gorupos". No, respondí, y rápido le construí un lecho. Después de horas de tratar de alimentar al pollo ese, con asco vi, como le salía una larva del orificio de la nariz. No me atreví a contárselo a nadie, porque sabía que inmediatamente mi adopción iría al bote de basura.

Fueron dos o tres noches de desvelo, esperando, guardando la esperanza de verla crecer. No sucedió, una madrugada de tantas la encontré gélida y petrificada. Y es que eso de tener mascotas que uno reivindica como que se trae desde niño, algunos lo pierden con los años y otros conservamos el secreto anhelo de que nuestra victima hallada se fortalecerá, y que gracias a nosotros un día será fuerte. Gran engaño el nuestro, pero escarbando, más que engaño, que necesidad de seguir sustentando esa egolatría que tan alto costo tiene.