martes, 25 de agosto de 2009

SOY normal!

- Oye, Mariana, yo creo que estoy mal de la cabeza.
- Ah, ¿si? ¿Y desde cuándo te diste cuenta?

Y me quedé pensando, esperaba que mi hermana dijera la consabida frase: No, ¿cómo crees? Pero no lo dijo la muy ojaldra.
Me llevó dos semanas de sufrimientos adicionales; si no es fácil ser yo, más bien ser nadie. A mí me carcome la idea de que un día JL me ponga el cuerno.
Pienso que si lo hace tendré que dejarlo, porque le prometí que lo dejaría si lo hace y yo siempre cumplo mis promesas...
Recreo su imagen chupándole las chiches a otra y empiezo a sentir ese dolorcito en las yemas de los dedos que ya es parte de mí, y que he de reconocer que me gusta. Me gusta cómo inicia en los dedos y sube hasta que el pecho duele y el corazón bombea a mil por hora; seguro que de un madrazo bajo un kilo y eso me tranquiliza. Digo, no creo que JL no aprecie este cuerpo tan sufrido mío que a base de hambrunas, pesas y bici aún está firme.

- ¿Me quieres amorcito?
- Sí, ¿no lo sientes?
- Mmm sí, pero... ¿de verdad no hay otra?
- Que no; empiezo a creer que necesitas que haya otra. Tanto se le teme al diablo que termina por invocarse.

Buscar hasta encontrar.

- ¡Hueles a perfume de mujer!
- El tuyo amor
- Mmm a ver, ¡ah, sí es el mío!

No, no hay otra... Seguro la hay, debe de haberla, si no, ¿por qué siento lo que siento?
+ Número de mujeres que se considera celosa: 1 de 2
+ Mujeres que buscan obsesivamente en Facebook evidencia de que su pareja esta haciendo algo malo: 60%
+ Mujeres que sospechan de los viajes de negocios de su pareja: 42%
+ Mujeres que llaman sorpresivamente a su pareja para ver si contesta: 53%

jueves, 13 de agosto de 2009

El que quiera azul celeste... Que se acueste


Ayer recordé al hombre que velaba un auto lavado.
Era un hombre sereno que puntualmente llegaba a cubrir sus guardias.

Cuando recién me mude al departamento que esta frente de este negocio, tuve que buscar la forma de que mi auto estuviera seguro por la noche, ya que el edificio de departamentos no contaba con cochera y la zona tenía ya varios cristalazos en su haber.

Así que dispuesta a cuidar del bien que tenía expuesto, solía asomarme por la ventana de mi cocina a verificar que mi auto estuviera sano y salvo.

Una noche después de meses, me di cuenta que existía un fiel velador, no solo del auto lavado sino de mi ventana.

En ese momento nació un pacto entre nosotros, yo me asomaba a ver mi auto y el estaba ahí presente. Poco a poco dedicaba mas tiempo a exhibirme en la ventana, la idea de ser observada y cuidada por un extraño me gusta. Fantasear con el hecho de que alguien en su intimidad te usa, te hace y deshace para venirse, aún hoy me prende. Lo sé, naturaleza de calienta pollas.

Ninguno jamás rompió la línea, cada uno sabíamos lo que éramos para el otro en esa extraña simbiosis; en esa vida paralela donde yo nunca aceptaría por ningún motivo, que gozaba de ser vista en cueros y el jamás solicitaría más.

Ayer extrañe y mucho a mi caballero nocturno.

miércoles, 5 de agosto de 2009

El camino es LARGO


- ¿Me quieres?

- Muchisimo

- ¿Cuánto es muchisimo?

- De aquí a la eternidad... a y ¡PUEBLEANDO!

ES fácil


Le digo a Arturo que como sea, pero que ya no sigamos en Monterrey. Yo ya no quiero regresar alla.

Oye, de diez amigos que nos juntamos, fácil a siete ya los secuestraron o les pidierón lana para que no les pase nada a ellos o su familia. Oye le digo que si quiere yo busco ya escuelas de una vez aquí y se venga a buscar trabajo; Igual no hay nada que nos detenga para seguir alla.